El fotógraf darrere les postals més icòniques de Manacor i Porto Cristo

Avui Antoni Ferrer Massanet, director de l’emblemàtica revista Perlas y Cuevas, ens conta la història d’Àngel Toldrà Viazo, un pioner de les postals que va saber retratar com ningú la primera meitat del segle passat al muncipi.

Fue considerado durante años el número uno, el mejor fotógrafo y editor especializado en tarjetas postales que ha tenido España. Nos estamos refiriendo al catalán Ángel Toldrá Viazo, que inmortalizó con su cámara el Manacor y Porto Cristo de la segunda década del siglo XX.

Se calcula que llegó a realizar y editar más de cinco mil tarjetas postales, principalmente de Cataluña, Mallorca, Navarra y Guipúzcoa. De Manacor y Porto Cristo, incluyendo sus series dedicadas a las cuevas del Drach y Hams, tenemos localizadas casi un centenar que fueron tomadas, en su mayoría, entre 1910 y 1920 aproximadamente.

 

 

¿Pero quién era Ángel Toldrá Viazo? Fue, conjuntamente con Audouard o Josep Esplugas Puig, uno de los pioneros de las primeras ediciones de tarjetas postales que se llevaron a cabo de forma masiva por empresas como Hauser i Menet, Samsot i Missé, etc. Al contrario que otros fotógrafos, Ángel Toldrá Viazo también fue editor de sus propios trabajos fotográficos.

Toldrá Viazo nació en Barcelona el 17 de mayo de 1867. Se casó con Antonia Monsó y tuvo tres hijos. El legado fotográfico que nos dejó a su muerte, el 1 de octubre de 1956, fue impresionante. A pesar de ello la fotografía fue sólo una parte de su actividad, ya que durante años regentó una casa de venta de papeles especiales, cromos, tarjetas, oleografías, calcomanías para la industria, etc.

 

 

Según Ernesto Boix i Felip en su libro «Cataleg de targetes postals de Barcelona de A.T.V.-Angel Toldrá Viazo» su método de trabajo consistía en viajar con una cámara y un ayudante que era el que apretaba el disparador de la cámara, siempre bajo supervisión y el encuadre marcado por Toldrá Viazo. Los años de mayor y mejor producción fueron entre 1900 y 1930 aproximadamente.

El proceso que se usaba en la época para la edición de postales era la fototipia, que eran impresiones monocromáticas con los textos de ubicación impresos en tipografía. Fueron muchas las fotos que tuvieron diferentes ediciones, empleando distintas tipografías a color. Solía trabajar con negativos de cristal de 10×15 cm. que eran transformados en negativos de nitrato de celulosa que podían retocarse para futuras impresiones.

 

 

Muy aficionado al arte, a lo largo de su vida reunió una gran colección de cuadros, valiosas piezas de artesanía y antigüedades. La tienda que regentaba estaba situada en la calle Canuda número 41-43 y su domicilio particular en la calle Zaragoza número 26. La torre donde vivía estaba cerca de la vivienda del astrónomo Comas Solà, que le inculcó el interés por los instrumentos científicos y por la astronomía.

Ya muy mayor y en la recta final de su vida, cerrada su tienda y abandonada la edición de postales, Toldrá se vio obligado a desprenderse de su colección de arte y de su propia casa, mudándose a un piso de la calle Balmes número 365. Una mala inversión -compró acciones en una compañía de electricidad que entro en crisis- provocó que su situación financiera empeorase. A la muerte de su esposa, se trasladó a vivir con su hija a un piso de la calle Lajorfa donde murió en 1956.

 

 

Una gran parte de su stock de postales, negativos fotográficos, etc. se perdieron o se fueron deteriorando con el paso del tiempo. A pesar de ello, la obra que le sobrevive -miles de postales que se han convertido en objeto de deseo de coleccionistas y estudiosos- es inmensamente interesante, ya que gracias a su cámara y a su trabajo sabemos como era aquel Manacor y Porto Cristo de hace casi cien años, sirviéndonos de testimonio de una ciudad, notario de una época y espejo en el que se reflejó -, y se sigue reflejando,- parte de nuestra historia.

 

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